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miércoles, 7 de septiembre de 2011

PERSONAJE DEL MES GILBERTO BOSQUES


      LAS VISAS DE GILBERTO BOSQUES

Gracias a la película ‘La Lista de Schindler’ de Steven Spielberg hemos conocido las acciones riesgosas realizadas por Oskar Schindler para salvar a unos 1200 judíos del holocausto nazi.
Sin embargo pocos hemos oído hablar de la labor del mexicano Gilberto Bosques para salvar la vida de más de 40 mil personas durante la ocupación nazi en Europa.
Gilberto Bosques Saldivar fue el Cónsul General de México en Francia de 1939 a 1944, quien respondiendo al llamado de su propia conciencia, ayudó desde su posición diplomática a huir de los regímenes franquista y nazi a refugiados españoles republicanos, judíos franceses, libaneses, socialistas, comunistas y otros perseguidos, entre ellos líderes políticos europeos de oposición y miembros de la resistencia antifascista, quienes habían sido señalados para ser enviados a los centros de concentración, ofreciéndoles a todos ellos residencia y nacionalidad mexicana.
Cuando París estaba a punto de ser tomada por los alemanes, Bosques sale de la ciudad y tras varios viajes decide asentar el consulado en Marsella, el puerto de la zona del Gobierno francés de Vichy, nominalmente independiente de los alemanes.
Su primera preocupación fue defender a los mexicanos residentes en la Francia no ocupada, pero al conocer las atrocidades de la persecución nazi protegió también a otros grupos. Apoyó a libaneses con pasaporte mexicano y a refugiados españoles que buscaban huir de los nazis. De hecho, se cree que fue él quien convenció al presidente Lázaro Cárdenas de abrir las puertas de México a los republicanos españoles. Era tan grande la afluencia de refugiados que buscaban una visa mexicana que Bosques alquiló dos castillos (el de Reynarde y el de Montgrand) para convertirlos en centros de asilo mientras se arreglaba su salida hacia México. Entre 800 u 850 fueron alojados en uno de los castillos, mientras que en el otro se albergaron 500 niños y mujeres.
Adicionalmente, rentó varios barcos que salieron del puerto de Marsella transportando Judíos y otros perseguidos hacia países Africanos donde más tarde fueron trasladados a México, Brasil, Argentina y otros países de América. En un periodo de dos años, bajo su auspicio, poco más de 40,000 visas fueron expedidas para quienes deseaban huir de la tiranía nazi.
Al concedérseles visas mexicanas, las autoridades francesas los dejaban salir del país porque consideraban que ya no serían un problema político para ellas. Más complicado fue el caso de los judíos. El consulado ocultó, documentó y les dio visas a numerosos judíos, pero era mucho más difícil sacarlos de Francia.
Desde Marsella el embajador mexicano también tuvo que hacer frente al hostigamiento de las autoridades pro alemanas francesas, al espionaje de la Gestapo, del gobierno de Franco y de la representación diplomática japonesa, que tenía sus oficinas en el mismo edificio de la delegación mexicana.
Finalmente México rompió las relaciones diplomáticas con el Gobierno de Vichy. Gilberto Bosques presentó la nota de ruptura. Poco después el consulado fue tomado por asalto por tropas de la Gestapo alemana, que confiscaron ilegalmente el dinero que la oficina mantenía para su operación. Bosques, su familia (su esposa María Luisa Manjarrez y sus tres hijos: Laura María, María Teresa y Gilberto Froylán; entonces de 17, 16 y 14 años, respectivamente)y el personal del consulado, 43 personas en total, fueron trasladados hasta la comunidad de Amélie-les-Bains. Después, violando las normas diplomáticas, se les llevó a Alemania, al pueblo Bad Godesberg, y se les recluyó en un “hotel prisión”.
Bosques fue finalmente liberado y regresó a México en abril de 1944. Miles de refugiados españoles y judíos lo esperaban en la estación de ferrocarril de la capital para recibirlo. Su júbilo zumbaba en el andén de la estación ferroviaria. Lo cargaron en hombros. Era al México generoso y libre al que ellos exaltaban en Gilberto Bosques, el más sobresaliente ejemplo del característico espíritu de la solidaridad de los mexicanos.
Una de sus más grandes lecciones de vida es que aunque resulte difícil, no es imposible mantener la decencia de uno frente a la maldad moral. Pues al ayudar a otra persona quien en tu comunidad, tu sociedad o tu nación se ha convertido en un paria, un rechazado, y sabiendo que al hacerlo puedes ganarte el desprecio, el escarnio, e incluso el poner en riesgo tu vida, es tomar una posición moral de valor incalculable, que puede alterar y dar un rayo de luz y un viento de esperanza en medio de lo que parezca un reinado de terror omnipotente.
El 4 de junio de 2003 el gobierno austriaco impuso a una de sus calles, en el Distrito 22 de Viena, el nombre Paseo Gilberto Bosques.
Los pocos que conocen la historia de Gilberto Bosques suelen llamarlo "El Schindler Mexicano". Y así como Schindler tuvo su lista de trabajadores judíos protegidos, Bosques tuvo sus visas a la libertad: Las Visas de Bosques.

Gracias  por  aportación a:
TONY MINO.

viernes, 2 de septiembre de 2011

EDITORIAL SEPTIEMBRE 2011

EDITORIAL SEPTIEMBRE 2011
Bienvenidos en este mes patrio a esta revista en línea.
De nuevo, agradecemos sus comentarios en redes sociales, correos y demás medios para estar en contacto con nosotros.
No podemos dejar a un lado en este mes patrio para nosotros los mexicanos, el tema de inseguridad, violencia e injusticia que vivimos en este país. Lo que llegamos percibir como un medio más para difundir el arte en todos sus ángulos, es que debido a todos los sucesos vividos y los que todavía sufriremos, esperamos en esta revista que no seamos etiquetados como un país violento y sin cultura.


Es por esto que en este espacio, dedicaremos todo el mes a la cultura mexicana en todos sus ámbitos, colores y sabores.
Como nosotros nos dedicamos al arte, tenemos la firme convicción de que México es un país rico en esta materia también.
Les dejamos la invitación abierta a todas las personas de cualquier parte del mundo a unirse como Colaboradores a esta revista. 
Sus aportaciones son bienvenidas siempre.
Gracias por continuar con nosotros.


RENATO MOYSSÉN
DIRECTOR.

lunes, 22 de agosto de 2011

NOVELA EN LÍNEA PARTE 9


EL REENCUENTRO PARTE 9

Lolita y yo habíamos continuado escribiéndonos, aunque no frecuentemente; yo sabía que se habían mudado de la casa de Tacubaya, a una casa más grande en la nueva y elegante colonia Roma, en la calle de Zacatecas, pues sus hijos habían logrado buenos puestos, sobre todo, Félix, el mayor, ya empezaba a participar en la construcción de un puente y Ángel acababa de entrar a formar parte de un despacho de abogados, así es que su situación ya era mejor y me invitó para que fuéramos a comer a su casa el siguiente domingo.
Nos atendieron espléndidamente; mis sobrinos, como siempre, fueron muy cariñosos con mis tres niños, coincidiendo en que con Conchita, por sus cabellos dorados y sus ojos verdes, había vuelto a nacer  “La Gringa”, y mi hermana, dulcísima conmigo, me dijo que contara con ella siempre, mientras le daba a cada uno de mis hijos, un peso de plata.
Al salir, Lupina me preguntó por qué nosotros no teníamos una casota igual y por qué ellos comían cosas tan ricas. No tuve corazón para decirle que nosotros éramos muy pobres.
En esa visita supe que las tres hijas de Lolita estaban comprometidas y que pronto iban a casarse. También supe que Amalita había casado a sus dos hijas y Aurorita la mayor, quien se había casado con un hombre amigo de su padre y de la misma edad, había enviudado pronto, sin tener hijos y que poco después, el señor Marmolejo, que se había enriquecido enormemente, al grado de tener una gran fortuna en Centenarios que llenaban un enorme cajón de su cómoda, había muerto repentinamente. Se le había velado en la sala de su casa y lo habían sepultado en el Tepeyac, pero al volver del entierro, se dieron cuenta de que se habían llevado el cajón de la cómoda, dejando a Amalita casi en la miseria. Le había dicho a Lolita que quería verme.
También tuve noticias de Tilo. Eduardo, su marido, había fallecido recientemente  en el descarrilamiento del ferrocarril de Durango; tenía cinco hijos: Enrique, un año mayor que mi Eduardo, que estudiaba para ingeniero, pero que ya estaba trabajando en los ferrocarriles, porque al morir su padre, tenía derecho a una plaza. Lucha, que debía tener cuatro o cinco años más que mi Lupita, Tilito chica, de diez años, Guillermo, de siete, que había nacido con un defecto en una mano, pues al parecer no se le habían desarrollado bien los dedos, por lo que no dejaban que mucha gente lo viera y, por último, Lucrecia, una morenita muy bonita, de cinco. El rencor de Tilo seguía vivo.
En cuanto pude, llevé a mis hijos a conocer a su tía Amalita: nos recibió cordial, pero secamente. Estaba terriblemente delgada, vestida de luto riguroso que, según me dijo, llevaba desde el día que supo que su matrimonio se había acabado, por deseo expreso de su esposo. Ya ni siquiera recordaba cuántos años hacía de eso, pero ella, que acaso habría llegado a los 45 años, actuaba como si tuviera 50 o 60.
Su hija Aurorita era ya una mujer de 25 o 26, con una gran distinción y arrogancia heredadas de su madre. Aunque también era viuda, al menos vestía de azul pizarra y me explicó que su difunto esposo le había dejado una casa sola que ya había vendido, y una vecindad de ocho viviendas, de cuyas rentas vivían las dos.
Nos sirvieron una rica comida y cuando Aurorita nos iba a servir el té limón, llegó una jovencita; era Lucha, la hija de Tilo, a la que había llevado el cochero y esperaría a que su hermano mayor fuera por ella, quien se asombró mucho cuando nos presentaron, pues ignoraba que su madre tuviera otra hermana.
Desde el primer momento, Lupe y ella simpatizaron  a pesar de que mi hija apenas iba a cumplir 10 años y ella ya tenía 14  y, con el tiempo, llegarían a ser inseparables.
Yo acorté la visita para evitar que esa niña me hiciera alguna pregunta, pero al despedirnos, como si tuviera un sexto sentido, le dijo a Lupita:
-          A ver si dentro de dos semanas vienen a ver a mi tía, porque yo siempre vengo cada dos domingos.
Quedamos en ello y todos nos despedimos cariñosamente.
Cuando Lupita me preguntó algo, hice como que no había oído y le dije:
-          Tendremos que venir a verlas, porque me preocupa que a Amalita le duelan tánto las piernas.- y sobre eso y cómo habían visto a su familia, desvié cualquier pregunta de mi hija. Lo que sí me dijo fue que quería volver a ver a Lucha.
Ahora que Eduardo estaba en Querétaro, nuestra vida era tranquila, pese a nuestras consabidas carencias.
Sólo volvió a alterarse cuando llegó mi hijo mayor, porque como ahora usaba sobre el overol una fajilla, de inmediato se la quitó y con ella golpeó nuevamente a su hermana. La primera vez que lo hizo, nos tomó a todos por sorpresa, por lo que ella no pudo meter las manos y recibió un fajillazo en la cara y varios en los brazos antes de que yo lograra colgarme de la fajilla. No lloró tánto como antes, pero ahora sí vi en sus ojos el odio profundo que le inspiraba Eduardo. Mis dos chiquitos daban de gritos, llenos de miedo, metidos debajo de la mesa.
Aunque le dije que si volvía a golpearla no lo dejaría ya entrar a la casa, tuvo la desfachatez de decirme que ahora tenía más derecho que nunca, porque él nos mantenía.
Felizmente no estuvo más que tres o cuatro días, durante los cuales sintió el rechazo de sus hermanitos, porque le tenían pavor.
En estos días, me dijo que estaba muy a disgusto en la casa del señor Esteban, que todos lo trataban muy bien, pero que tanto la esposa como las hijas, eran gente muy sucia, tanto para su casa, como para sus personas y sobre todo, para la comida, por lo que él sentía mucho asco estando allí.
Lo que quería era que nos fuéramos a vivir a Querétaro, a lo que le dije que era imposible. Se fue hecho una furia.
Como el golpe en la cara de Lupita tardó en desaparecer, no se habló ya de ir a ver a Lucha.

Pese a todo, yo me sentía responsable de mi hijo. Hablé con Lupe y Gerardo de la bello que era Querétaro, de que si regresábamos allá, los llevaría a conocer todas las fuentes y jardines, que podría llevarlos de día de campo al cerro o ver alguna presa, que había muchos animales y sobre todo, una gran variedad de pájaros. Esto último fue lo que entusiasmó a Lupita, porque desde muy pequeña quiso que tuviéramos una jaulita con uno o dos pajaritos, a los que atendía y pretendía enseñarles a silbar, cosa que ella no sabía hacer.
Creo que yo quería tener un pretexto para irnos, porque en el fondo ya lo había decidido.
La condición que me puso fue que, antes de que nos fuéramos, la llevara a despedirse de Lucha.
Empecé a organizar la mudanza, pero dos o tres días después, me llegó una carta; iba dirigida a mí, pero la letra me era desconocida. Dudé en abrirla, pero al fin decidí salir de la incertidumbre.
Decía más o menos así:

“Señora Conchita, yo sé que usted fue engañada por Gerardo, como lo fui yo, pero en mi caso, mis hermanos lo obligaron a cumplir con el compromiso de casarse conmigo, por lo que soy su verdadera esposa. Tengo tres hijas que no tienen idea de cómo fue su padre, porque él murió hace cinco semanas, al caer del puente del barco que estaba descargando en su estado de siempre, perdido de borracho. Murió instantáneamente porque se pegó contra una roca.
Yo dudé mucho en escribirle, pero creo que tiene usted derecho a saber lo que sucedió.
Ni qué decirle que nos dejó en la miseria.
Adiós.
Josefina M. de Mondragón.”
 Así supe que era viuda, sin haber estado casada.
A partir de entonces vestí de luto para siempre, sin dejar de usar el chal como nos enseñara mi madre, aunque mis hermanas ya lo habían cambiado por el saco o el abrigo.
CONTINUARÁ…
MAESTRA LAURA MARTHA CHÁVEZ CARRIÓN.


jueves, 4 de agosto de 2011

CHARTS AGOSTO 2011

CHARTS AGO 2011

1*     INGLÉS   ENGLISH
PARTY ROCK ANTHEM
LMFAO FEATURING LAUREN BENNETT & GOONROCK
2    
LAST FRIDAY NIGHT (T.G.I.F.)
KATY PERRY
3    
SUPER BASS
NICKY MINAJ
4     
GIVE ME EVERYTHING
PITBULL FEATURING NE-YO, AFROJACK & NAYER
5    
HOW TO LOVE
LIL WAYNE
6  
ROLLING IN THE DEEP
ADELE
7    
LIGHTERS
BAD MEETS EVIL FEATURING BRUNO MARS
8    
TONIGHT, TONIGHT
HOT CHELLE RAE
9    
I WANNA GO
BRUITNEY SPEARS
8
10  
THE EDGE OF GLORY
LADY GAGA.

lunes, 1 de agosto de 2011

EDITORIAL AGOSTO 2011


EDITORIAL AGOSTO 2011
Estimados lectores de ARTEFAKTOR como siempre es un honor para nosotros presentarles el nuevo número de nuestra revista en línea.
Este mes tenemos parte dedicada al homenaje que muy atinadamente rendirá CONACULTA  a MARIO MORENO CANTINFLAS a 100 años de su nacimiento, homenaje muy merecido y aquí en esta revista por lo menos lo incluimos en nuestra portada de este mes.

Para nosotros ha sido toda una excelente experiencia trabajar para Uds. que día a día nos apoyan y nos dan cada vez más ánimos para seguir adelante; sabemos de antemano que apenas nos damos a conocer poco a poco, no somos una revista muy conocida, pero tampoco somos una revista que bajará las manos para difundir la cultura al alcance de todos, sin excepción alguna o de alguien, de hecho, queridos lectores, tratamos de apoyar los diversos movimientos culturales de aquí y del todo el mundo, no nos satisface el hecho de darle vueltas a las cosas y vamos directos a lo que queremos sin titubeos y sin ganas de quitarle el tiempo a la gente que nos busca, tratamos y trataremos de apoyar cualquier situación cultural que se presente donde sea, tenemos la fe de que la cultura siga siendo esparcida para todos, ustedes como lectores tendrán la capacidad de elegir o mejor dicho, el arte de saber elegir.
Agradecemos también a todos nuestros patrocinadores que creen en nuestro proyecto y también agradecemos a los que nos han cerrado las puertas también, ya que nos han dejado toda una sabiduría de que las cosas nunca son y serán fáciles y menos si no somos un monopolio o un emporio al que todo el mundo está acostumbrado…

Regresando a nuestro número que tenemos preparado para este mes, continuamos con nuestra NOVELA EN LÍNEA, con la MAESTRA LAURA  MARTHA CHÁVEZ CARRIÓN, por cierto, la Novela ha levantado muchos comentarios y si gustan ver los capítulos publicados anteriormente, pueden visitar la página www.artefaktor.infored.mx o aquí mismo en nuestro blog.
Por otro lado continuamos también con nuestras secciones de siempre: BEL CANTO, LUMIERE, R.P.M., CHARTS, HI-TECH, FAKTOR ARTE, NOVELA EN LÍNEA.
Una vez más agradecemos su apoyo a través de las redes sociales como FaceBook y Twitter.

RENATOMOYSSÉN.
DIRECTOR.

martes, 19 de julio de 2011

NOVELA EN LÍNEA PARTE 8


EL REENCUENTRO PARTE 8

…Como no podía mandarlo a la escuela, lo metí a trabajar en un estanquillo para que ayudara a la dueña limpiando el mostrador o haciendo mandados, pero el marido de ella, un mantenido, se pasaba sentado todo el día fumando. No sé si fue él quien lo enseñó, pero el caso es que Eduardo empezó con el cigarro, y de lo poco que ganaba, sacaba para el vicio, de modo que me daba unos cuantos centavos que de ninguna manera aliviaban nuestra miseria.
Pronto le pedí a la Señorita Anita que admitiera en su escuela a Lupita, así la niña aprendería a escribir y yo podría ir a vender más fácilmente. Al terminar sus clases, Lupe se iba a la casa, prendía la lumbre y hacía algo para la comida, pero si desgraciadamente Eduardo llegaba antes que yo, ella corría a refugiarse en la casa de la portera y le ayudaba a hacer cualquier cosa, con tal de no estar con su hermano.
Era una niña muy callada y generalmente se sentaba en algún rincón a jugar con las muñecas de trapo que hacíamos entre las dos; hablaba con ellas, pero siempre en voz muy baja, cuchicheando, porque nunca se atrevía a levantar la voz. Sólo canturreaba cuando arrullaba a sus muñecas. Era, como decíamos entonces, una niña muy corta que, cuando veíamos en la calle a alguna señora conocida, se escondía detrás de mí y no saludaba ni se despegaba, aunque le hablaran y le dijeran que estaba muy bonita. Como decía Anita su profesora, era una niña triste.
Poco después de que Eduardo cumpliera los 14 años, sin avisar siquiera, llegó su padre. Ya había asegurado el trabajo para su hijo.
Su amigo había hablado con no sé quién de Nonoalco para que admitiera a “su muchacho” como ayudante de fogonero.
Yo sentí que las piernas se me doblaban por la impresión, sin embargo, mi hijo se mostró encantado con la novedad.
Pasó ese fin de semana entre mis ruegos y lágrimas para que no lo llevara, pero él me ignoró e hizo burla con Eduardo de mis aprensiones.
El lunes muy temprano, fueron a Nonoalco y Gerardo regresó solo, diciéndome que  mi hijo sí iba a ser ayudante de fogonero, pero que sólo con el maquinista que movía las máquinas de patio,  que como era aprendiz, faltaba mucho para que saliera en alguna corrida, así que trabajaría de ocho a cinco y que iría a comer a la casa, pero que tendría que prepararle un itacate en la mañana para que almorzara.
Le iban a dar dos overoles y los lunes tenía que ir con uno limpio. El sueldo, como siempre, unos cuantos centavos.
Esa tarde Gerardo llegó feliz, con su gorra de ferrocarrilero y un overol  todo sucio que me dio para que se lo lavara, porque ya traía el otro que se pondría al día siguiente.
Siempre le gustó andar muy limpio, pues yo los había acostumbrado a que en su casa había miseria, pero no mugre. Como diría Mamá Merche: - “El lujo de los pobres es la limpieza”.
Naturalmente, el trabajo se me había multiplicado.
Después de comprobar que su hijo estaba muy contento en su nuevo trabajo, pasados unos días, Gerardo regresó a Veracruz y, poco después, yo me di cuenta de un nuevo embarazo. Sentí verdadero pánico: ya tenía mi chamaco de 14 años, mi niña de casi 7, Gerardito de menos de 2, y ahora tendría que batallar nuevamente con un chiquito de brazos. ¿Cómo iba a poder trabajar? ¿Quién nos daría de comer?
Nuevamente recurrí a Beatricita, con la esperanza de que me diera algo para evitar al niño, pero cuando le pregunté al respecto, se puso muy seria y me dijo que ella había estudiado para procurar la vida, no para quitarla y que si yo hacía algo, sería por mi cuenta y riesgo y que podía olvidarme de ella para siempre.
-          ¿Sabes la cantidad de mujeres que mueren desangradas por tomar bebedizos hechos con hierbas? En los mercados puedes conseguir lo que sea, pero nadie te asegura que no vas a tener una hemorragia que sería mortal ¿Qué sería entonces de tus hijos? ¿Crees que su padre se haría cargo? Piénsalo y tú decides.
No tuve que pensarlo. Si teniendo a su madre sufrían tal miseria, qué sería de ellos estando solos. Ni pidiendo limosna podrían sobrevivir. Y entonces sí, Eduardo podría llegar a matar a Lupita.
Y en medio de estos tormentos y amarguras, nació Conchita.

Nuevamente Beatricita fue mi tabla de salvación; me atendió en el parto sin cobrarme nada, ni siquiera el alcohol, pero además, fue la madrina de la niña que, según me dijo ella misma, era una “gringuita” igualita a mí, pues era rubia, de piel blanquísima azulada y ojos verdes;  además, cuando tenía tiempo de visitarnos, llegaba con regalos y comida.
Sus visitas no eran muy frecuentes: se había casado con un médico, compañero de ella en la escuela, pero que no tenía clientela, por lo que acabó manteniéndolo así como a los dos hijos que procrearon, eso hizo que sus visitas fueran escaseando más y más.
A Gerardo mi marido, no le volví a escribir, de modo que nunca le hablé del nacimiento de Conchita. ¡Para qué! Nunca me había respondido cuando nacieron mis otros hijos, menos lo haría ahora que había nacido otra mujercita.
Con mi nueva niña, estaba muy limitada para buscar clientes, pues las señoras que me compraban en Loreto, no querían más mercancía, sus hijos habían crecido y no necesitaban ya  camisitas, chambritas o zapatitos tejidos.
Otra de las señoras que vendía en Loreto, me dijo que habría que ir hasta la Catedral, para buscar nueva clientela, pero yo no podía moverme hasta allá cargando a Conchita y llevando de la mano a Gerardito. Además, estaba cansada: tenía que comprar la comida,   acabar de hacerla, atender a los niños,  tejer, preparar el itacate para Eduardo y lavar los overoles tallándoles las manchas de aceite con lejía.
No tuve más remedio que  decirle a Lupita que diera las gracias a la señorita Anita, que ya no podría ir a la escuela, porque tenía que quedarse a cuidar a Gerardo, de tres años y a Conchita  de seis meses.  La niña lloró muchísimo y a mí me partió el corazón, pero no teníamos otra salida.
Al día siguiente, llorando amargamente, fue a darle las gracias a su profesora y cuando regresó, no había nada que la consolara. Al rato llegó Anita para decirme que no debía sacarla de la escuela, que era muy lista y muy empeñosa y que apenas empezaba el segundo ciclo, que correspondía al tercer año y ella ya leía y escribía de corrido. Tuve que explicarle lo terrible de mi situación, para que comprendiera que no era por ser niña que la tenía que dejar sin estudios. A lo que me comprometí fue a mandarla los viernes en la tarde a unas clases de bordado que iba a dar otra señorita, que ya estaba enseñando en las mañanas y a Lupita le gustaba mucho.
-          Sí. Siempre se dolió de no haber podido seguir en la escuela. Muchas veces me lo dijo.
-          A mí constantemente me lo reprochaba cuando creció. Me decía que le daba mucha vergüenza escribir porque tenía muy mala letra.
Pero lo que sí aprendió muy bien, fue a bordar. Como mis hermanas, aprendió la pintura a la aguja y el punto de sombra, además del crochet que yo le había enseñado. Se hizo tan apasionada del bordado, que se levantaba a las cuatro de la mañana y, con la luz de la vela, se ponía a bordar mientras sus hermanos dormían. Hacía toallas, fundas para almohada o carpetas, con violetas, margaritas o amapolas que copiaba del natural y les tejía su punta de crochet que yo vendía en la puerta de la Catedral.
Esto hizo mejorar mucho las ventas y nuestra situación.
Durante el día, lavaba y atendía a sus hermanitos y arreglaba la casa, aseándola lo mejor que podía. Ya no le gustaba salir para nada a la calle, sólo seguía corriendo a la portería si llagaba su hermano.
Eduardo (ya no admitía el diminutivo porque era un trabajador de los Ferrocarriles) tenía 16 años cuando el señor Esteban, su jefe, le dijo que él tenía que irse, porque lo trasladaban a la estación de Querétaro; que si yo lo autorizaba, se lo llevaría como ayudante, pero ahora ya no sería fogonero, sino guardavía, con lo que mi hijo aprendería a mover los rieles en la estación.
Otra vez sentí angustia al pensar que estaría en las vías del tren, pero don Esteban, cuando fui a verlo, me dijo que era menos peligroso que ser fogonero y que él lo cuidaría. Él pensaba que mi hijo tenía futuro en los ferrocarriles, porque sabía leer y escribir, que seguramente lo prepararían como maquinista y después lo harían Jefe de Estación, a lo que él, con sus años, no podía aspirar por no haber ido a la escuela. En cuanto a su alojamiento, me dijo que a él le iban a dar una casita cerca de la estación, para vivir con su familia y que no faltaría un lugar para mi muchacho.
Su salario no subía mucho, pero podría mandarme cada decena, algo más de lo que me había dado hasta entonces.
Que el sueldo no fallaba, porque cada diez días, el pagador, escoltado por unos soldados, viajaba en el último vagón y  la máquina se detenía cuando había que pagarle a los peones de vía, así como a los empleados de las estaciones, por pequeñas que fueran, pues mucho más en las importantes como Querétaro.
Quince días después fuimos a la estación a despedirlo y, al verlo tan contento, tuve que guardar mis lágrimas.
Los días que siguieron fueron muy tranquilos; los niños jugaban juntos y, aunque discutieran, no había violencia. Por fin se respiraba armonía en mi casa.
¡Qué triste es reconocer que un hijo, al que se quiere tanto, es capaz de romper la cordialidad y la paz de la familia!
Ya con buen ánimo, decidí que mis hermanas debían conocer a mis niños…
CONTINUARA….
MAESTRA LAURA MARTHA CHÁVEZ CARRIÓN.

HI - TECH DEPREDADORES EN INTERNET 2


Depredadores En Internet (parte 2)

Por: Dra. Katherine Ramsland
Traducción Tulio Oñate Angulo
Los salones de charla o “chateo” son el lugar típicamente visitado por depredadores y víctimas, para que “sus caminos se crucen”. Mientras los depredadores comienzan el proceso de atracción de sus “presas” con conversaciones en tiempo real. Los participantes de los foros, a menudo colocan su perfil a la vista de todos, es decir listas de lo que les gusta y de sí mismos; por ejemplo: edad, sexo, pasatiempos y preferencias, proporcionando al depredador la oportunidad de arraigarse, lo cual es como una “Tarjeta de presentación” frente a sus presas. Los chicos pueden incluir fotografías o bien videos de sí mismos para que los vean “en acción”. Incluso hay foros que permiten compartir, entre usuarios, grandes archivos; incluir videos, que serán enviados a otros pedófilos; conservando algunas copias para utilizarlos como “carnada” o bien para consolidar una “relación”.
Pescando en la Red
Los depredadores sexuales saben precisamente lo que están buscando, porque sus fantasías están fijas en un tipo específico de “presa”. Por ejemplo, niños preadolescentes o niñas de 16 años. Cuando encuentran lo que buscan, se asientan o empecinan en su blanco. Si el chico expresa conflictos con los adultos, depresión soledad o necesidad de cariño; eso será todo lo que el depredador necesitará para comenzar su manipulación de la víctima. Ofrecen apoyo emocional y, gradualmente, se abren camino para invitar al chico a un encuentro “fuera de línea”. Los predadores se aseguran de que el niño “guarde en secreto” la relación y utilizan tácticas específicas para aislar al chico de sus amigos y de su familia. Usarán “el viejo truco del dulce” para atraer a sus presas, esto es que, a menudo, les enviarán regalos, particularmente cámaras de video o webcams o tarjetas pre pagadas para teléfono celular; buscando a toda costa, ganarse la confianza del niño.
El detective Richard Peffall de la unidad de crímenes mayores de Pennsylvania, se encarga de una operación a largo plazo que busca la erradicación de los predadores en los foros de charla para adolescentes en Internet. “Los actuales predadores en Internet” dice Peffall son los mismos tipos que solíamos atrapar fuera de las escuelas hace treinta años cuando comencé mi carrera de policía. Estos criminales son los mismos individuos enfermos y desviados que acosaban a los niños en el pasado; la Internet solo les ha abierto una nueva vía para que puedan hallar víctimas. Con más de 40 arrestos de “Viajeros”; la excusa que mas frecuentemente oímos es “Yo solo vine a advertirles acerca de cuan peligroso es hablar con extraños en la Internet”. Pero al pedirles que expliquen porqué vinieron equipados con varios paquetes de condones en los bolsillos, a sólo advertir a los niños, y verse confrontados con la evidencia de su crimen, rápidamente se dan por vencidos.
Peffall además de insistir en que los padres deben constituir la primera línea de defensa contra los pederastas, e interesarse con quién “chatean” sus hijos, recomienda que instalen sus computadoras en áreas comunes de la casa; no en el dormitorio, ni en un estudio aislado, y sobre todo, que hablen con sus hijos acerca del peligro a que pueden estar expuestos”.
Apuntando a Múltiples Víctimas
La abogada Monique Ferraro y el perito forense: Bogan Carey, en su libro Investigating Child Exploitation and Pornography; discuten acerca de cómo la Internet se ha empeñado en impactar irreversiblemente cada esfuerzo humano, incluyendo el modus operandi de los predadores. Ellos se enfocan especialmente en la explotación infantil, “en línea”. La Internet, declaran, ha creado un verdadero negocio en lo referente al comercio de pornografía, que se mantiene, por mucho, lejos del alcance de la Ley y de los esfuerzos legislativos para regularla; incluso, la comunicación entre los pederastas se ha visto alentada de algún modo, al evitar que los depredadores se mantengan en la sombra como “lobos solitarios”. Se sabe que se apoyan unos a otros, en su actividad criminal, intercambiando ideas y buscando nuevas oportunidades y estrategias para atacar. Los ofensores cibernéticos, afirma el psiquiatra forense Michael McGrath, generalmente buscan múltiples víctimas; acechan a chicos con baja autoestima y problemas familiares; chicos inseguros acerca de su sexualidad, y con otras problemáticas comunes a los adolescentes. Estos depredadores irán adonde puedan encontrar grandes cantidades de niños o jóvenes. Algunas veces posarán como adultos que ofrecen a los niños una relación de tipo “Mentor”, y otras veces actúan como niños de la misma edad que sus contactados. Con la Internet, consiguen rápidamente cierto sentido de intimidad que les facilita el enfrentarse cara a cara, pues utilizan frases de manera inteligente capaces de convencer a cualquier chico o chica en el que están realmente interesados. Los oficiales que conocen las variadas herramientas que estos ofensores utilizan en Internet para atraer victimas potenciales (ganar su confianza y gradualmente seducirlos), están suficientemente capacitados para encontrarlos y detenerlos.
Los investigadores y psicólogos especializados en la “Depredación por Internet”, señalan una serie de “focos rojos” de los que los que los padres deben poner atención:
Regalos enviados a sus hijos, por desconocidos;
Llamadas telefónicas a los niños, de parte de adultos desconocidos;
Cuando un chico pasa largo tiempo “en línea”, sin decir de lo que habla;
Cuando él o ella tratan de esconder lo que están haciendo “en línea”;
Cuando un chico o chica, comienzan a comportarse de modo diferente a su normalidad, especialmente de modo agresivo.
Por seguridad de sus hijos, los padres deben establecer reglas claras acerca del uso de la Internet tanto en casa, como en la escuela y permanecer firmes al respecto. Deben establecerse verdaderos periodos de monitoreo, mantener una comunicación abierta con los hijos, procurando establecer un diálogo con la finalidad de advertirles sobre los peligros que hay en la red. Habrá tentaciones para los chicos con la intención de que desafíen a sus padres o para que intenten algo “peligroso”. Pero los niños, que si están educados o advertidos al respecto, no se arriesgarán.
El hecho es que la agresión sexual es una forma de crimen persistente, y los depredadores han encontrado la vía libre en Internet para captar jóvenes vulnerables. Los “Viajeros” se empecinan en dar rienda suelta a sus necesidades; pero se sabe bien, que evitarán a niños que están claramente protegidos por sus padres y buscarán objetivos más fáciles.

TULIO OÑATE ANGULO.